miércoles, 19 de noviembre de 2014

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Espero nos veamos en otras vidas,
Ya sin tanto egoísmo y celos,
Ya sin tanto orgullo y necedad
Ya solo pensando en ser felices.

Y te juro vida mía que te elegiría a ti,
Entre tantas personas serías tú,
Entre tantos corazones siempre tu,
Entre tantos amores sólo tú.

Por que aunque te tenga sin tenerte
Aunque te piense sin que lo sepas
Aunque siga llevándote en mis sueños
Y aunque mi inspires sin querer.

Sé que en tu pensamiento y en tu ser
Mi huella será imborrable.
Y no podrás evitar pensar en mi en las noches de soledad
Recuerda que el cielo que nos cobija es el mismo.

Y que si por el azar o la fuerza del amor
Tú y yo volvemos a amarnos
Recuerda jamas irte
Por que desde que te fuiste, la puerta de mi amor aún sigue abierta.



Y Ella era...

Y Ella era...

Como la mañana cálida era,
Como la tarde que calma los corazones era,
Como la noche que apacigua mi alma era,
Como el respirar de las flores era.

Su cabello negro, suave y largo
Ese cabello que buscan los sueños para dormir a solas
Sus ojos las puertas al infinito
Llevando con sigo mi corazón

Y era esa piel suave como el viento
Que me llevaba a lo mas recóndito de mi ser,
A lo mas oscuro y desconocido de mi alma,
A tener esos pensamientos que jamas tuve.

Y era esa alma que me acompañaba en la soledad
Y era esa la razón de mi amor
Mi sentir al lado del amor imposible
Y era ella el amor de mi vida.

Y describirte en este poema no es mas que una premisa,
Un prologo de la forma que te ve mi corazón,
Por que mi corazón es un libro abierto,
Un infinito libro de amor.

Y así era ella, un ser imperfecto en la perfección
Un ser terco, enojado e intratable,
Un ser grosero e intocable,
Pero perfecta llena de defectos.

Y ella era mi cielo, mi sol
Mi alma, mi todo,
Y era mi amor...
Mi paz y mi tranquilidad.

Te quiero mucho